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Me contaron hace poco algo de ti que no sabía y me sentí excluida de un resquicio de tu intimidad. Ahora vives en una calle cuyo nombre desconozco. Por mucho que extienda el brazo, ya no puedo tocarte.

El día después de mi cumpleaños soñé que estábamos en tu vieja casa y que te perseguía por un sinfín de pasillos estrechos. Oía tu voz, a lo lejos; notaba tu huída, tu mirada fija en un futuro que me es ajeno. Personas llenaban los cuartos y obstaculizaban mi paso; un trozo de tu nuca aparecía y desaparecía entre las cabezas oscuras.

Lograba alcanzarte en el vestíbulo.
Te retenía un segundo.
Luego te marchabas.

Mi psicoanalista y yo hablamos de mamá, del trauma primero, de la privación. Desde su consulta se ve un pedazo precioso de cielo. Siempre me paro frente a la puerta del prostíbulo que hay delante de su edificio. En el parque, un señor viejo pasea a su perro. Hace frío y los taxis me llevan a casa.

Tú ya no estás. Yo ya no existo.

Sé a ciencia cierta que has olvidado lo único irreversible. Eso hace que te odie.

El personaje de un relato de Lucia Berlin aconsejaba rezar por aquellos a quienes se odia.

Te odio.
Te odio.
Te odio.

Sweetheart, what have you done to us?

Ya no queda nada, ni siquiera la ausencia.

5 Responses to “Sin título”

  1. Alicia

    Genial Bu

  2. carlos

    We pray for us. Into the way to love ourselves

  3. Emma

    Espero que no te importe ni moleste el atrevimiento, y si es así, lo lamento y no era mi intención, pero he leído este ensayito y he pensado que te podría interesar/gustar. Saludos.

    http://www.vqronline.org/essays-articles/2014/04/grand-unified-theory-female-pain

  4. Alba

    Lo tenía pendiente desde hace bastante. Y ahora que por fin tengo vacaciones, aprovecho para leerte y de repente mi cabeza ha imaginado cada escena como si yo misma las hubiera vivido.
    Un saludo!

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